
Lo que mantuvo con una gran incógnita y nervioso por largos momentos al Richi, ayer se materializó. Como todos saben, en forma muy cariñoza a Ricardito le decimos "La Cabeza" (está demás explicar el porqué) y decidimos conceptualizar el sobrenombre e hicimos "El Tour de La Cabeza".
Todo partío en Plaza Baquedano, a los pies del monumento del intrépido prócer Manuel Rodríguez. Y continuó con lo más importante de la noche, en Los Baños Monumentales y una sesión de baños de vapor y saunas secos, para limpiar el cutis, sacarse toda la presión y relajarse en la última noche.
Luego vino el relax, haciendo honor al gen, nos fuimos por unas rondas de sashimi y sake, con la atención exclusiva del Sr. Suzuki y el afamado
Kintaro.
Y terminamos la noche saludando a los íconos cívicos más importantes de la capital.
Bonita despedida de la Cabeza... toda la suerte para el gran día de hoy.







